
En la oportunidad Mons. Goic explicó que habló de sueldo ético porque el nuestro es un país mayoritariamente cristiano, porque los que tienen otra fe, o los que no tienen ninguna, anhelan mayoritariamente un Chile mejor para todos, y porque el mensaje de Jesús es claro. "Aquella miseria que condena a los pobres al hambre, a la enfermedad, a la soledad, al llanto, no tiene su origen en Dios. Al contrario, aquello es un escándalo para Él. Dios quiere a todos saciados, felices y riendo. Los que no interesan a nadie le interesan a Dios. Los que no tienen a nadie que los defienda le tienen a Dios como Padre. El mensaje y la actuación de Jesús no significan ahora mismo el final del hambre y la miseria, pero sí una dignidad indestructible de todas las víctimas de abusos y atropellos. Todo el mundo ha de saber que son los hijos e hijas predilectos de Dios. Nunca, en ninguna parte, se construirá la vida como la quiere Dios si no es liberando a estos hombres y mujeres de la miseria", manifestó Mons. Goic y agregó que su mensaje está dirigido a la conciencia cristiana de Chile, especialmente a los que profesan la fe católica, pero también a todos quienes no comparten la misma fe pero anhelan un país más justo.
Además enfatizó en que la pobreza y la equidad han sido temas de permanente preocupación para la Iglesia, ya que nada de lo humano le es ajeno, tal como lo establece la Doctrina Social de la Iglesia: "La remuneración del trabajo debe ser tal que permita al hombre y a su familia una vida digna en el plano material, social, cultural y espiritual, teniendo presentes el puesto de trabajo y la productividad de cada uno. Así como las condiciones de la empresa y el bien común. El simple acuerdo entre el trabajador y el patrono acerca de la remuneración, no basta para calificar de justa la remuneración acordada, porque ésta no debe ser en manera alguna insuficiente para el sustento del trabajador: la justicia natural es anterior y superior a la libertad de contrato" (DSI. 302).
En este foro participaron también Roberto Fantuzzi, Ex Presidente ASEXMA-CHILE, quien expuso su preocupación respecto de las diferencias entre el salario mínimo dentro de una empresa y el máximo que recibe un gerente, ya que en Chile esa distancia puede ser de hasta cerca de 60 veces, mientras que en los países desarrollados no llega a más de 8 veces.
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