domingo, 27 de septiembre de 2009

Exclusivo: Desclasificamos los archivos secretos de Marco Enríquez-Ominami. Alaba a Piñera y Lavín.

Exclusivo: Desclasificamos los archivos secretos de Marco Enríquez-Ominami. Alaba a Piñera y Lavín, trata de "torpe, idiota y mediática" a Bachelet y admite que no quería ser parlamentario para no "deformar su trasero en un auto".
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Esta claro que a Marco Enríquez Ominami no le gusta que que le recuerden su pasado reciente. Cuando ocurre aquello, y se lo sacan al tapete, tartamudea, se enoja, se complica y "sale jugando" con la frase que él es un candidato del futuro.

Es más, M-EO, es el único candidato que siempre saca al pizarrón a los otros tres candidatos con su pasado. Este viernes, incluso sacó una foto de hace 15 años de Eduardo Frei y su gabinete, para criticarle la falta de mujeres. A Piñera lo "paseó" por su supuesto mal trabajo senatorial de hace 15 años. Lo mismo hizo con Jorge Arrate, criticando su labor cuando fue ministro de Educación, también hace 15 años.

Su Karma
Antes de Fiestas Patrias todo Chile se vio soprendido por las declaraciones que Marco Enríquez-Ominami efectuó el 2003 a Revista Cosas, reflotadas por el comando de Sebastián Piñera, donde afirmó que "para mí ser chileno es una tragedia. Si naciera de nuevo, no me gustaría serlo. Hubiera preferido ser italiano. París debe ser una de las ciudades más lindas del mundo y Santiago, de las más feas".

También apareció otra entrevista en la que califica a la bandera chilena como "asquerosa", ante lo cual el propio candidato presidencial se mostró arrepentido. Era que no, estamos en plena campaña y aparecer como antichileno sería perjudicial para sus pretenciones. También defenestró nuestro escudo nacional.

Eso sí, ME-O dejó en claro que vendrían otras "entrevistas punk" en las que toda su ironía e irreverencia quedarían al descubierto.

Dicho y hecho. Buscando en el inacabable archivo de prensa encontramos a un joven Marco Enríquez, quien el mismo año en el que su padrastro Carlos Ominami era elegido senador por el Partido Socialista, en la Quinta Región Cordillera (2001), explicaba los motivos por los cuales no quería ser parlamentario.

"No tengo tanta paciencia para deformar mi trasero en un auto para que, además, me escupan al bajarme en las calles acusado de flojo, ladrón y mentiroso por la gente, por los diarios y el Presidente de Chile", disparó.

Sin embargo, el cinesta se daba su tiempo para hablar de política. En la revista El Sábado de El Mercurio (agosto de 2004) afirmaba que "la Concertación está muy en deuda y eso no se va a corregir hasta que llegue la derecha al poder, cuestión que a estas alturas me parece bastante sano".

¿Fenómeno mediático?

Alegatos más, alegatos menos, lo cierto es que Marco Enríquez-Ominami aprovecha la inmensa influencia de su padre en el PS para ser candidato a diputado en el distrito de La Ligua y Quillota.

Corrían vientos de campaña y el serialista de televisión no tuvo empachos en tapar a críticas a la abanderada presidencial de la Concertación, Michelle Bachelet. Sí, la misma a la que en el debate de este miércoles alabó y destacó por su sistema de protección social y los bonos para los más pobres.

El 9 de enero de 2005 -a pocos meses de ser diputado por el mismo partido de la Presidenta- señaló en un periódico dominical que "la única vez que escuché a Michelle Bachelet hablando de temas, como la redistribución de la riqueza, fue opinando algo sumamente torpe e idiota".

Luego añadió: "Michelle Bachelet no es peligrosa para la derecha, ya que sería elegida como un perfume y no en torno a una visión de cambio".

Más adelante, en abril del mismo año, Marco declaró en revista Cosas que "Bachelet no tiene activos electorales ni políticos -no ha ganado ninguna elección-. Me temo que hoy estamos fascinados con un fenómeno que es sólo una verdad mediática. Entonces, ¿por qué no ponemos a Don Francisco como Presidente?".

Más coqueteos con la derecha

Aparte de manifestarse a favor de la llegada de la derecha al poder, Enríquez-Ominami ha tenido opiniones favorables de los principales líderes que la Alianza ha tenido en los últimos procesos presidenciales, léase Joaquín Lavín y Sebastián Piñera. Incluso los defendió en su momento.

Por ejemplo, cuando el ex alcalde Lavín se declaró "bacheletista-aliancista" y fue criticado por ello, Marco -ya diputado del PS- dijo a Cosas el 2007, lo siguiente: "Si Lavín cree que la censura es negativa, que la democracia hay que perfeccionarla, bienvenido a este grupo de personas que somos libertarios y demócratas".

Sobre el actual candidato de la Coalición por el Cambio, Piñera, se mandó esta perlita: "Es un tremendo candidato y tengo una buena opinión de él, pero cometió un error gravísimo de su campaña cuando dijo que no había sido tan de derecha. Él estaba tratando de conquistar votos. Uno conquista votos a través de sus ideas y sueños, no diciendo soy de izquierda y soy católico".

"No soy hombre del bacheletismo"

La llegada de ME-O a la Cámara de Diputados fue bajo el amparo de un grupo de críticos de la Concertación, segmentados como "díscolos". Con este rótulo, el legislador de la V Región cuestiona su cercanía con el oficialismo al decir que "no soy hombre del bacheletismo, soy militante de un partido (PS) que es miembro de una coalición, punto. Y mis compromisos son de los máximos".

En instantes donde la popularidad de la Mandataria está por el suelo, supuestamente por culpa de los díscolos y sus actuaciones en el Parlamento, Enríquez argumenta: "Me parece una gran mariconada que se use eso para camuflar las mediocridades endógenas. Los díscolos no hicimos el Transantiago, ni escribimos el discurso del 21 de mayo".

¿Se acuerda de la "revolución pingüina" y el posterior debate por la Ley General de Educación? En una oportunidad, MEO sentenció que "es evidente que estamos en un debate súper confuso, porque todavía no se entiende cuál es la solución. Una Presidenta de Estado y un Gobierno debieran tener certezas y no andar improvisando".

Qué curioso, en su última visita a Arica, el aspirante a La Moneda (hoy renunciado al PS al igual que su padre Carlos Ominami) dijo sentirse "heredero del mandato de la Presidenta Michelle Bachelet".

Pinochetista

Fue una de sus últimas declaraciones "punk". En plena discusión por el tema marítimo con Bolivia (agosto de 2009), Marco se declaró sin rodeos como "pinochetista" ante las peticiones del país vecino.

Dos años antes había explicado que "Pinochet fue más audaz que muchos presidentes de la democracia e hizo una oferta concreta a Bolivia para resolver este tema".

Fue el diario La Nación el que tuvo que explicar que el diputado "comete una errata", en el sentido que el fallecido ex dictador "puso sobre la mesa para Bolivia un corredor soberano, con continuidad territorial, al norte de Arica (su ancho hubiese sido aproximadamente de 10 kilómetros), que se cayó luego de que Perú (que quería ser consultado) respondió con la idea de internacionalizar Arica".
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Por Alfredo Peña R. - Cambio21.
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